Espejismo

“Nuestra gran falla colectiva es ignorar que estamos unido a todo lo demás”  Nagual Melchor Mapisque.

Los chamanes de América hace más de diez mil años atrás concibieron otra forma de relacionarse con tierra y el universo, asimismo tenían otra forma de entender la vida y la muerte, ese conocimiento está recién saliendo a la luz y presentándose a la sociedad actual a través de la nueva ciencia, el nuevo arte y el conocimiento de los Renüs de Abya Yala (antropología, astronomía, arqueología, física y física cuántica, etnografía, paleontología, paleoclima y bellas artes entre otras).

Es cierto que el avance científico y tecnológico ha sido determinante en avanzar hacia nuevos paradigmas y de alguna manera nos ha llevado a “vivir mejor”. A modo de ejemplo se han realizado  nuevas formulaciones en medicina: células madres y nanomedicina, prolongando la vida a través de la regeneración de las células (nanorobots “reparan” las enfermedades), el desarrollo energético, los hidrocarburos, centrales nucleares, “bombas atómicas” (cada vez con mayor poder destructivo), geotermia, robótica e inteligencia artificial, por nombrar algunas. Pero es importante destacar que estos revolucionares avances  no nos ha hecho mejores personas,  pareciera que al contrario, todo indica  una mayor segregación y una mayor polarización entre los mismos seres humanos, (además de sobrepoblación). La razón en su génesis es el mismo tiempo, moral, inmoral y amoral, por este motivo tantas dicotomías y tantos desacuerdos…y como lo ven los brujos y nuevos videntes,  esto se debe  a la fijación del punto de encaje o egocentro. ¿Sera este el motivo  por el cual un nuevo conocimiento está saliendo a la luz  como impulso del mismo universo?

Los seres humanos no son objetos; no tienen solidez. Son seres redondos, luminosos; no tienen límites. El mundo de los objetos y de la solidez no es más que una descripción que fue creada para ayudarlos, para facilitar su paso por la tierra” (Castaneda, 1999).

El Introrrealismo como  moderna expresión plástica, expone las esencias transformadoras y formativas que la humanidad requiere, es un puente de conexión entre la interpretación que hace la razón de la realidad y el conocimiento silencioso del que son poseedores los Renüs de América. Esta simbiosis reorientaría el rumbo de “La Nave” (Gaia) y permirìa al ser humano pasar a otro nivel de conciencia convirtiendo  la realidad en lo que realmente es: indescriptible, innominada, inefable, asombrosa…donde no existe ni el mal ni el demonio y donde solo existe la pura percepción, agrega el nagual Mariano Aureliano.

Sin duda existe un mundo real, pero debido a la deficiencia de nuestros sentidos solo percibimos una ínfima fracción de ondas situadas en una mínima parte del espectro electromagnético. La descripción siguiente es una mirada muy pragmática de los fenómenos ópticos del Dr. Juan Arentsen, quien durante treinta años investigó los fenómenos ópticos y como el mismo revela, -todo comenzó atendiendo como oftalmólogo el problema de los niños con problemas de estrabismo-. Su visión simple y directa es un aporte extraordinario para todos aquellos que se interesen sobre del prodigio de la visión y como la realidad cambia a cada instante.

La luz integral es transparente e invisible; el color blanco, en cambio, es luz visible reflejada por una superficie blanca o pantalla. La oscuridad es la falta de luz o fotones, el color negro es la falta de reflexión de la luz por un objeto hacia nuestros ojos. Un objeto es negro porque  absorbe todos los colores de la luz integral y no la refleja. Es gris cuando se mezcla con blanco. Las luces de colores tampoco son visibles, son sombras a medias. Lo que vemos son luces reflejadas en una pantalla. Una linterna roja da luz roja, pero solo se ve roja en una pantalla blanca, pues si es verde, se ve negra y así con cualquier color complementario. Un objeto es negro, gris o blanco según la cantidad de pigmentos que contenga o la cantidad de luz que reciba. Un árbol mirado de frente puede tener muchas hojas oscuras si están a la sombra; son verdes si la iluminación es pareja, y blanco brillante si reciben mucha luz  y parte de ella se refleja en nuestros ojos, si pasa una nube, todo se oscurece y cambia una y mil veces: ningún instante es igual a otro. Nada es real o estable, todo es una ilusión que depende de la cantidad de luz o sombra que llega a nuestros ojos”.


EJM1

Espectro electromagnético gráfico

Un espejismo es una Ilusión óptica debido a la reflexión total de la luz al atravesar capas de aire caliente de diferente densidad, lo cual provoca la percepción de la imagen invertida de objetos lejanos, como si se reflejasen en el agua. Los espejismos producen imágenes virtuales invertidas: cuando se está parado frente a un espejo, se es un objeto real y la imagen en el espejo es virtual, esta imagen virtual no puede ser tocada Asimismo, en ocasiones, una montaña, un edificio, un auto, un árbol, etcétera, parecieran flotar en la atmosfera; conocidas son las imágenes de ciudades virtuales sobre el mar, imágenes de agua sobre caminos temperados y desiertos que parecen contener agua.

Desde la perspectiva chamánica podemos hablar de espejismo interior producido por nuestra propia imaginación y mente, verdaderos hologramas multicolores se reflejan en nuestro mundo interno producto de nuestras ansiedades, inseguridades, deseos, condicionamientos, frustraciones, miedos, esperanzas y expectativas. No obstante el dogma de la fe, el dogma político y económico, resultan ser el espejismo más pernicioso, controlador y abusivo en nuestra glorificada especie. Este tridente en su génesis es un espejismo mental en relación al pragmatismo de ver directamente la energía y como fluye en el universo en el conocimiento chamán. De aquí la importancia de parar el mundo a través del silencio interno para lograr una nueva dimensión y una mayor profundidad en la forma de definir la “realidad”. Los chamanes son muy claro al decir que no honran acuerdo del que no participaron (creencias y dogmas). Bajo el silencio interno los dogmas son un verdadera ilusión, pero de atrocidades muy concretas.

En general para los videntes de América original todo es real por un lado e irreal por otro, por ejemplo pensamos que vivimos en un mundo de objetos y no lo es. En realidad lo que nos rodea son las emanaciones del águila, fluidas, siempre en movimientos, y sin embargo eterna e inalterables. Pero, ¿Como separar lo real de lo irreal? El líder nagual lo aclara de manera ejemplar: Lo que nos rodea (las emanaciones del águila) afecta nuestros sentidos. Esta es la parte que es real. La parte irreal es lo que nuestros sentidos perciben como lo que nos rodea, (por ejemplo la destrucción salvaje de la naturaleza, bajo el mentado “crecimiento económico”). Nuestros sentidos perciben como lo hacen porque una característica específica de nuestra conciencia de ser los obliga a hacerlo así. Desde que somos niños la repetición de que eso es una silla y eso es un árbol, y así con todo, formamos un acuerdo, un consenso, y comenzamos a taxonomisar y clasificar la realidad. El pensamiento le pone nombres a las cosas y con el habla y el dialogo interno le damos continuidad, después nos repetimos a nosotros mismos que así es la realidad y comenzamos a dar por hecho que lo que lo que nos rodea es  un mundo de objetos, pero el sitio preciso donde se fija queda determinado por los hábitos y los actos repetitivos. La posición del punto de encaje dicta como nos comportamos y como nos sentimos; hasta que las fuerzas inexplicables nos abordan y por una fracción de segundo nos damos cuenta que todo el mundo de los objetos era irreal. Nunca tuvimos conciencia de nuestro cuerpo luminoso: el cuerpo perceptor que ve la energía directamente. Para la antropóloga Taisha Abelar, primero y antes que nada vivimos en un mundo de energía, solo secundariamente en un mundo de objetos.

 

 

La dicotomía de la mente, la limitada frecuencia y longitud de ondas que perciben nuestros ojos, el “ojo ciclope” (los ojos están tan bien sincronizados que pareciera que vemos por un solo ojo), el hablar consigo mismo, el delirio del yo y la importancia personal producen el Espejismo Interior: una ilusión existencial.

El sentimiento frente a mi pintura Espejismo, es dilucidar el error perceptual humano gracias al impulso, conocimiento y práctica de los brujos de América. Al llegar al silencio interno aprendemos a Ver y una nueva perspectiva y visión surge en nuestro interior para definir un nuevo camino y un nuevo consenso. La obra plástica  Espejismo, lleva el sello y la voz del Ver de la cosmovisión chamán. Singularmente que esas nulidades humanas sean conscientes de las emanaciones del águila, solo nos deja entrever la humidad del viajero guerrero, que aunque se enfrente a un millon de estrellas, nunca pretendió ser más grande que la llama de una vela… en las profundas y sabias palabras de don Juan Matus, el chamán yaqui de Mexico: inspirador del Introrrealismo.

 

"Espejismo" Oleo sobre tela
“Espejismo” Oleo sobre tela

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