Entropía y cambio climático

“Los nuevos videntes lo cambiaron todo al darse cuenta de que mientras el hombre tenga capullo no hay manera de aspirar a la inmortalidad”  Chaman Juan Matus.

La Termodinámica es el campo de la física que describe y relaciona las propiedades físicas de la materia de los sistemas macroscópicos, así como sus intercambios energéticos.

El primer principio es la  Ley de conservación de la energía afirma que: Como la energía no puede crearse ni destruirse, la cantidad de energía transferida a un sistema en forma de calor más la cantidad de energía transferida en forma de trabajo sobre el sistema debe ser igual al aumento de la energía interna del sistema. El calor y el trabajo son mecanismos por los que los sistemas intercambian energía entre sí.

La segunda ley de la termodinámica da una definición precisa de una propiedad llamada entropía. La entropía se puede considerar como una medida de lo próximo o no que se halla un sistema al equilibrio, también se puede considerar como una medida del desorden espacial y térmico del sistema. Se puede demostrar que el segundo principio implica que, si no se realiza trabajo, es imposible transferir calor desde una región de temperatura más baja a una región de temperatura más alta.

El tercer principio de la termodinámica afirma que el cero absoluto no se puede alcanzar por ningún procedimiento que conste de un número finito de pasos. Es posible acercarse indefinidamente al cero absoluto pero nunca se puede llegar a él (frío-calor).

La cosmovisión Mapuche acerca de la energía (Newen = fuerza, potencia, energía) de la naturaleza y del Espíritu es tan sorprendente como profunda.  En su obra “La antigua visión indígena de la naturaleza como energía inspiradora en la fundación de una ética del ambiente” (Mora Penroz, 2001), el filósofo y etnólogo del magisterio de la Araucanía, invita a una reflexión trascendente y urgente de un modo distinto para enfrentar el cambio climático. A través del mapudungun (idioma Mapuche) y lengua de la tierra, el nuevo vidente, eleva su voz a los cuatro vientos. Ngelay Kalrüdüngualu  ¡No hay quien ataje el desorden!.

"Vertigo"
“Vertigo”

Ziley Mora (2001) comparte al mundo:

Los cuatro procedimientos de la estrategia mapuche para violar la segunda ley de la termodinámica.

  1. Habitar un cosmos sacralizado, interconectado entre todas sus partículas y planos de realidad: El ser humano que se conecta a la naturaleza, la naturaleza que se  conecta al universo, el universo que conecta al Espíritu. Estado de conciencia chamánico o conciencia cósmica.
  2. Conversión de la energía humana en núcleos irradiadores de energía estelar: conocerse uno mismo para potenciar y perfeccionar nuestro ser interior o el doble etéreo para que pueda trascender su forma exterior y lograr la libertad total.
  3. Asumir el nicho ecológico como aliado para el logro trascendente de la empresa humana: Amor al planeta tierra, quien cuida de la madre tierra se está cuidando así mismo ya que todo lo que existe está íntimamente ligado. La naturaleza regula la coexistencia entre los seres que la habitan para mantener el equilibrio.
  4. Habitar un lenguaje generador de conciencia y perturbador de inercias psíquicas, la entropía se combate con palabras-semillas que aglutinan múltiples racimos de significado. De estas palabras-semillas se puede citar: silencio interno, conciencia onírica, el estar siendo ocurriendo, el punto de encaje,, el vacío cuántico, el infinito, “el cuerpo energético”,(Fig.82) el bosón de Higgs, el Introrrealismo, mi muerte como consejera, hacerse impecable, hacerse invisible, reírse de sí mismo, perder la importancia, reciprocidad, volar en las alas del intento, etc.

El modelo geopolítico y la globalización del mercado de la era actual, entró en una espiral descendente. Sus íconos-estructuras aunque funcional y aparentemente estables, empiezan a expandirse y degradarse, (corrupción y contaminación global del planeta)

“Los poderes fácticos residen básicamente en los sectores empresariales, la prensa, las iglesias, los estamentos militares, los grupos de presión, los grupos de tensión, los nuevos movimientos sociales, ciertas organizaciones no gubernamentales (ONG), las mafias y otras entidades, cuyas potestades no están previstas ni autorizadas por la ley, pero que no por eso son menos eficaces ni menos influyentes a la hora de la toma de las decisiones en la vida social” . (Rodrigo Borja, 2014)

"Enrarecido"
“Enrarecido”

Como cultura occidental me refiero al arquetipo e inconsciente colectivo según Jung. “Los arquetipos son patrones de los cuales derivan otros elementos o ideas. Puede tratarse de algo físico o simbólico. También puede considerarse al arquetipo como un ejemplo. A partir del arquetipo, se moldean conductas y modos de pensar que se construyen por imitación o en búsqueda de semejanzas” (definición de 2015). Los arquetipos políticos, religiosos y económicos, moldean las conductas de los consumidores decantando actualmente en un modelo escandaloso de comportamiento social, este es el capullo de la socialización al que se refiere el chaman don Juan Matus. Otro hito importante en el curso evolutivo del capullo de la socialización lo constituye la Revolución Industrial: proceso de transformación económico y tecnológico que se inició en la segunda mitad del siglo XVII en Gran Bretaña. Trae la aparición de las máquinas, instrumentos hábiles que utilizan energía natural en vez de humana y constituye la línea divisoria entre dos formas de producción. Esta revolución maquinista creó las condiciones para la producción y el consumo en masa, característicos de la época actual, y marca un punto de inflexión en la historia, modificando e influenciando todos los aspectos de la vida cotidiana. No obstante, toda esta maravilla de evolución tecnológica, también tiene una tremenda implicancia para la decadencia y entropía humana, por cuanto se descubre la competencia encarnizada por producir, esto acentúa la atención en las comunicaciones y la manipulación de las masas para vender; entonces la realidad se fija ¿dónde? en la reproducción humana, subliminalmente en las pasiones y el sexo, en el yo y la autoimagen. Pero la fijación más brutal tiene relación cuando este maquinismo evolutivo-social-humano califica a la naturaleza como un bien de consumo, lo que incentiva la industrialización y como un medio para hacer sustentable las necesidades humanas en todos los ámbitos: alimenticios, metalúrgicos, petroquímicos, automovilísticos, cementero, textil, farmacéutica, armamentista, robótica, informática y un largo etc. Todo genera residuos tóxicos, físicos y psíquicos, acelerando el calentamiento global y el efecto invernadero. Y aquí surge la pregunta. ¿Es posible apropiarse de un espacio/tiempo? ¿Puede algún ser humano cambiar la rotación y traslación de la tierra? ¿Por qué se calientan los océanos? En opinión de un importante sector de la comunidad científica, la humanidad se enfrenta con una catástrofe ecológica de proporciones descomunales.

Así lo  aclara desde la Ontoescritura don Ziley Mora (2001):

“El problema de superación de la entropía creciente, pasa entonces por la cuestión del perfeccionamiento del proceso de la vida, por la generación de un tipo de vida superior y con ello plantea esta estrategia Araucano-Mapuche para violar la segunda ley de la termodinámica. Entonces aquí la lógica es tajante. La única forma de lograr ser otra especie – la especie pillán de las esferas celestes – es aprender a cultivar virtudes conscientes, cambiar y mutar la índole interna, desarrollar los embriones de posibilidades de acción y logros supremos que traemos al nacer, sería entonces la fórmula más eficiente para vencer la flecha del tiempo o ley de la entropía”.

Estamos pasando por un punto de inflexión, o tendemos derechamente hacia la evolución o nuestros actos nos llevaran a la extinción, ambos ciclos están abiertos.

"Contaminación Industrial" Oleo sobre tela
“Contaminación Industrial” Oleo sobre tela

 

 

Destacado

Manifiesto Plástico: El Plano del chamán

Para los chamanes es imperativo cambiar la estructura, o base social, de lo que definimos como realidad si queremos sobrevivir a nuestra época. ¿Cuál es esa  base social? La certeza consensuada de que el mundo está compuesto de objetos concretos, cuando en esencia existimos en una realidad de pura energía.

Hoy, a través de la física cuántica y el espectro electromagnético, se corrobora que la realidad visible es sólo una franja diminuta dentro de un campo ilimitado de ondas que no podemos ver. Todo lo que nosotros miramos está aparentemente fijo, sólido, estable, pero lo cierto es que está mutando, cambiando, moviéndose infinitamente. Ésta es la base social que hay que cambiar y ¿Cómo deberíamos percibir la realidad? ¡Como energía! Desde los niveles subatómicos hasta los macro universos, todo es energía que fluye incesantemente, nada está quieto. La tierra se desplaza a veintinueve  kilómetros por segundos alrededor del sol y nosotros vamos dentro de ella a esa velocidad, esto a modo de ejemplo. Entonces, nuestra forma de percibir la realidad debería ser que todo cuanto nos rodea es energía que fluye libremente en el universo: así es como perciben los chamanes la realidad.

Más de treinta años de investigación, práctica y error, en tres aéreas del conocimiento humano: el arte, la ciencia y el conocimiento chamán. Tres disciplinas interrelacionadas entre sí por ser eminentemente experimentadoras y exploradoras de la realidad, a diferencia de los dogmas y las creencias que postulan un universo estático, absoluto y que sólo profundizan un proceso entrópico y dicotómico en la escala humana.

El principio de incertidumbre en física, el universo en expansión como nueva imagen del cosmos, los agujeros negros, las supernovas, la materia oscura y los  multiversos, ponen en tela de juicio ese mundo que se da por sentado en las teologías. Por otro lado recién, y después de más de quinientos años, está comenzando a salir a la luz el conocimiento ancestral y espiritual de América nativa. En base a los “videntes” (ver) y sus prácticas, puedo manifestar, que existe en el ser humano una técnica para detener el diálogo interno (el compañero perenne del pensamiento, dicen los chamanes). Esto nos permite, perceptualmente, mirar los objetos como energía y no como objetos. Al desarrollar la visión periférica y forzar los ojos a mirar en 180° se suspende, momentáneamente, la interpretación que hacemos de la realidad y, en la medida que se practique sistemáticamente, nos hacemos testigos del mundo de la energía viva, la fuerza vital que anima el cosmos.

Como declaración de principios, la Introrrealidad es un descubrimiento plástico, un relato de autoconocimiento en la pintura. Propone la evolución de la conciencia y la libertad del Ser. Asimismo, descubre qué nos tiene prisioneros y cómo liberarnos. Es un trabajo libre de ideología política, religiosa y económica, honesto e imparcial respecto de la crisis actual del ser humano en el mundo. También es una crítica profunda, en cuanto a no tener un rumbo existencial y de reciprocidad en equilibrio con la tierra: el origen de todo. Plantea un cambio de paradigma, romper el modo de percibir la realidad. Entrar a una alteración perceptual mediante el silencio interno y el despertar de la conciencia en los sueños: un llamado a cambiar la base social de la percepción.

En el universo todo es energía que muta. Muta el que percibe y muta lo percibido; la crisálida rompe el cascarón y puede volar, comienza su libertad perceptual,¿no humana ?…así es, una dimensión en la que la personalidad ya no es la meta, sino el cuerpo energético. Y para mayor ahondamiento, el Introrrealismo reconoce en la pintura un precursor y a él convoca con fuerza y visión. -¡Hagámosnos la guerrilla interior para parir un hombre nuevo!-grita Matta. ¡La guerrilla interior se gana con silencio interno! dice el chamán.  ¡Ver energía como fluye en el universo!, dicen los videntes del México antiguo. ¡Aprendan el arte del fluir! reclama la sabiduría andina. Silencien la mente y forjen el cuerpo energético, manifiestan los videntes de la América original.

Científica y empíricamente, los distintos fundamentos extraídos de los diferentes campos gnoseológicos son concluyentes y confluyen en el saber mítico del chamán.

El viaje interno de la energía
Pintura “Introrrealismo” Oleo sobre tela

 

  • “Don Juan definió el silencio interno como un estado peculiar de ser en que los pensamientos se cancelan y uno puede funcionar a un nivel distinto al de la conciencia cotidiana. Hizo hincapié en que el silencio interno consistía en suspender el dialogo interno –el compañero perenne del pensamiento -y debido a eso, era un estado de profunda quietud, le llamaron silencio interno porque es un estado en el cual la percepción no depende de los sentidos. Lo que funciona durante el silencio interno es otra facultad que hace de él un ser mágico, la misma facultad que ha sido restringida, no por el hombre mismo, sino por una influencia extranjera.”

Chamán don Juan Matus.